LA VÍA A BUENAVENTURA, UN GRAN DESAFÍO

Diversos son los problemas y riesgos que se suscitan en la necesaria construcción de la doble calzada entre Loboguerrero y Buenaventura. Fallas que desde el comienzo, tanto para el Gobierno como para los diferentes contratistas y todos los demás actores implicados – entre habitantes de la zona, transportadores y pasajeros-, llevan a concluir que esta gran obra de ingeniería se está desarrollando con gran incertidumbre.

¿Cuál puede ser la radiografía de los desafíos que afectan la vía a Buenaventura? Por un lado, la fragilidad de su terreno que provoca sin previo aviso deslizamientos o derrumbes dejando a su paso decenas de muertos, destrucción de viviendas y atrapando vehículos. Por el otro, la interminable construcción de la doble calzada a un ritmo de 10 kilómetros por año, sin importar la urgencia de su habilitación para el cumplimiento de nuestros compromisos comerciales con el resto del mundo.

Entonces, ¿Cómo es que una obra de infraestructura catalogada como la más importante del país, no ha sido merecedora del suficiente interés estatal? ¿A qué le apuesta el gobierno central con los tratados de libre comercio suscritos con EEUU, Canadá, y Chile, entre otros, si la vía es la principal puerta de entrada de Colombia con los principales mercados del mundo?

No hay duda que la lentitud no se evidencia exclusivamente con la reconstrucción inminente de la vía, sino con el mismo ferrocarril, el cual fue abandonado sin justificación razonable alguna. Ahora bien, ¿Por qué no habilitar la “carretera vieja” al puerto, como vía alterna a la actual, y así minimizar el fuerte traumatismo de las lenta-obras actualmente ejecutadas? ¿Acaso no es esto un síntoma del manejo político de turno?

Por supuesto, la naturaleza pasa su cuenta de cobro con la presencia de múltiples derrumbes que causa el deterioro constante de la zona, ante la incapacidad de los Ministerios de Ambiente y Desarrollo Sostenible, y de Minas y Energía, para ejercer un control efectivo y oportuno del ecosistema, por los constantes asentamientos de lugareños afrodescendientes y otros nuevos invasores en la rivera de la carretera; por las prácticas de la minería ilegal y el abuso de la tala de árboles. A lo anterior se le suman las crecientes del río Dagua. Es increíble cómo esta ventana de Colombia con el Pacífico, se destaca por tantos vidrios rotos, que no han sido retirados y sustituidos para que luzca como debe de lucir: moderna y funcional.

Hablemos de cifras: son 48 kilómetros del proyecto de la doble calzada; 15 son las obras entre viaductos y túneles; por esta vía circula cerca del 60% de nuestro comercio exterior; 1.500 tractomulas transitan a diario por esta carretera; al inicio de la construcción había 4 comunidades y ahora son 20 pidiendo compensaciones por la obra; INVÍAS por cada unidad de vivienda paga $25.800.000, y para ello los falsos invasores convierten las casas de madera en edificaciones en ladrillo, con mejoras para que ese precio se incremente; solo en el sector del Naranjo hay 300 habitantes, sin tener en cuenta Loboguerrero, Cisneros, Juntas, Triana, Zabaletas, La Guinea y Bendiciones; 60 invasores fueron detectados por el INVIAS entre los sectores de Citronela y Altos de Zaragoza.

De otro lado, ¿Qué acontece con quienes nos desplazamos por diferentes motivos a la ciudad- puerto?: el viaje de Cali a Buenaventura – si la vía estuviera en buen estado-, debería cumplirse en 2 horas, pero la realidad actual es que salimos bien librados si el trayecto lo cumplimos en 3 horas y media. Dicen quienes operan los vehículos de transporte de pasajeros, que antes cumplían tres viajes diarios y ahora máximo dos. Esto no es asunto ajeno, somos muchos los afectados: pasajeros, conductores, transportadores y la comunidad en general.

No hay duda, que es una arteria obligatoria para nuestro progreso, que implica un mayor compromiso de quienes a través de los contratos de concesiones ejecutan las obras de la doble calzada, viaductos y túneles, con el seguimiento a la inversión de INVÍAS y la dirección del Ministerio de Transporte y Comunicaciones. Infortunadamente, esa es la realidad de la doble calzada a Buenaventura, que puede cambiarse si todos reconocemos su valor estratégico y preponderante en materia de competitividad. Mientras que la situación no mejore, junto a otros problemas detectados en el puerto, será difícil que Colombia entre al Foro de Cooperación Económica Asia- Pacífico, conocido como APEC. ¿Es o no un gran desafío?

Referencia webgrafía: www.invías.gov.co
www.elpais.com.co: Alarma entre camioneros por el mal estado de la vía a Buenaventura. Lunes, marzo 12 del 2012

www.elpais.com.co: Se dificultan trabajos en doble calzada de la carretera Cabal Pombo. Domingo, septiembre 04 del 2011

 

Luz Stella Pérez Arias

2 comments

  1. Daniela Tulcan 20 noviembre, 2016 at 19:56

    It is a disappointing article, which shows the inefficiency of our government. As a student of foreign trade I am angry that we are not able to solve internal problems like this. And even more knowing the benefits that brings the foreign trade.

  2. VARGAS TENORIO DIEGO FERNANDO 22 noviembre, 2016 at 04:41

    The article shows the crude reality by the that maybe happens the most important infraestructure work in the short term in the country. Corruption and inefficiency both Government and private entities have led to that the economic growth of the country isn’t adequate to compete in the international market. Now, the question is: someday we can be competitive in the foreign trade? Archieving a optimal development that leads to improve the situation of a sleeping lion, as is Colombia and its strategig point to the foreing trade.

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