LA INTERNACIONALIZACIÓN: CULTURA EN FORMACIÓN

A propósito del auge internacional y la cantidad de tratados y acuerdos comerciales en los que el país se ha incluido progresivamente en los últimos años, con grandes expectativas de crecimiento económico y expansión comercial; surgen importantes interrogantes como por ejemplo: ¿Qué ha sucedido?, ¿Por qué seguimos siendo tan deficitarios en la balanza comercial? ¿Y cuál ha sido el impacto en la pequeña y mediana empresa?

Si miramos por el retrovisor, cuatro años atrás, grandes expectativas ante un TLC con Estados Unidos, en donde lo que se consiguió básicamente fue desgravar paulatinamente alrededor de 5.000 productos que tenían aranceles y no estaban incluidos en el tratado anterior (ATPDEA). Un horizonte en el cual se incentivaría al exportador e importador a fortalecer su capacidad productiva y a desarrollar productos innovadores para aprovechar el amplio mercado estadounidense.

Hoy 4 años después, y con un peso devaluado a niveles de los $3.000 pesos (70% más que en el 2012), se tiene que las exportaciones no reaccionaron como se esperaba y por el contrario, se crearon ciertas dependencias a materiales importados en algunos sectores. Por un lado, las exportaciones aunque en menor medida, siguen consistiendo principalmente en las tradicionales y son éstas las que representan la mayor participación en este rubro; por lo que opacan en parte la importancia en el crecimiento de las no tradicionales, que aunque ha sido una realidad, no representa ni el 1% del PIB. Por lo tanto, es inminente el impacto negativo que sobre la economía deja el haber hecho cuentas considerando que el precio del crudo fuera similar al tenido en años anteriores; como en el 2014 en donde estuvo rondando los 100 USD a niveles de producción  cercano al millón de barriles diarios.

Hoy en día, con el precio del barril alrededor de los 45USD y sin expectativas claras al alza (efecto de la sobreoferta actual no controlada por la OPEP), sumado a la inestabilidad de la inversión extranjera directa ante la incertidumbre de modificación en tasas por parte de la FED, explica en parte la depreciación actual del dólar; y afectan a la baja el valor de las exportaciones realizadas por cuenta de esta divisa y el precio del crudo; impactando así la economía. Iniciando desde el gobierno, ya que no va a recibir los mismos ingresos por tema de impuestos y que se afecta en más o menos un billón de pesos no percibidos, ante fluctuaciones de -$1USD a la baja del precio del barril,  tratando de contrarrestar este evento con la reducción del gasto, afectando así el crecimiento de la economía.

Desde el punto de vista de las empresas, un impactante escenario de devaluación en el cual  tuvieron que asumir un costo de deuda superior de un año a otro en alrededor del 70% (por tema endeudamiento en dólares); sin haber comprado e invertido realmente un solo peso en maquinaria o capital de trabajo. Por otro lado, las importaciones de materias primas creciendo y afectando al alza el precio de los productos nacionales que se impactan directamente por el incremento en el precio del dólar y demás eventos como el fenómeno del niño, que a su vez conllevan al aumento del IPC el cual  tiene por guardián al Banco Central que definió la meta de este indicador entre 2% y 4% para el 2016 y a su vez, teniendo  el indicador actual por niveles superiores al 8%, define incrementos en la tasa de intervención, ocasionando incrementos en las tasas de colocación del sector financiero y en ultimas más costo sobre el pasivo de las empresas.

Más allá de tratar de analizar las razones por las cuales se han presentado las circunstancias antes descritas, lo que me parece importante es destacar lo siguiente: Independientemente de las condiciones de lo macro, ¡el empresario deberá seguir importando y exportando!, y el cliente continuará teniendo la necesidad de utilizar los productos; por esta razón, el negocio debe continuar.

Una empresa no puede afrontar las dificultades económicas exógenas a su gestión, simplemente dejando de lado su “core” y perdiendo su foco. Evidentemente los problemas del sector económico afectan empresas, y es por esto que el empresario actual debe tener la capacidad de generar valor agregado y rentabilidades no centrándose únicamente en el precio que,  evidentemente es un punto vital para la ejecución del negocio, pero ante un mercado altamente competitivo, seguro que la permanencia por precio no es una buena estrategia para el mantenimiento de su actividad, se debe ir más allá, tener control total de punta a punta en los procesos directos e indirectos de la empresa, se debe conseguir mitigar al máximo los riesgos.

No hay nada más costoso que incurrir en costos no planeados y en lo referente a la exposición al dólar, es necesario mencionar que en cierta forma el tener coberturas financieras, además de no ser parte de nuestra cultura empresarial. En esta misma se percibe “costoso”, pero por mucho que haya costo en tenerlas, la certeza de poder garantizar los ingresos o egresos futuros, sin duda permite realizar una mejor planeación financiera y mitigar algunos de los tantos riesgos a los que se expone el negocio, permitiendo así focalizar esfuerzos en mejorar procesos y enriquecer su oferta de valor.

En el panorama actual, existe mucha incertidumbre con respecto a qué ocurrirá con todo el tema asociado al post conflicto y el tan anhelado acuerdo de paz. Se vienen muchos cambios, entre los cuales está la reforma tributaria, con la cual en cierto modo el consumo se va a ver afectado al igual que las empresas. Hay que estar atentos a lo cambios para poder realizar ajustes pertinentes y garantizar así el éxito.

David Julián Rojas Prado

2 comments

  1. Felipe Meneses 21 noviembre, 2016 at 16:31

    In our country a suitable structure of the economy has never been done, it is said that it wants to pass of an economic model of exploitation of mining and energetic resources to a production with major added value but the emergence of small and medium enterprises has not been supported. In addition when a fall noticed in the oil prices was becoming well-known, strategies were not implemented from the national government to offset the effect that evidently this fall would have in our economy, now we are paying the consequences of this lack of planeación.

Leave a reply