El Apocalipsis Económico del Coronavirus

Escuchar o leer sobre el Coronavirus en cada diario económico o cualquier otro medio de comunicación al iniciar y al terminar el día es lo cotidiano desde diciembre del 2019. No obstante, cuando tus cargas se ven afectadas es donde la preocupación aumenta. No pretendo dar un enfoque científico ni nada por el estilo sobre el tema, pero sí mi sensibilidad aumentó cuando llevando dos procesos de importación, el primero de unos detergentes en polvo desde China cuyo costo de la logística internacional pasó del 25% al 78%; haciendo de esta manera casi imposible la importación para el primer trimestre del 2020. Y el segundo unos tubos para un laboratorio de una clínica importante de la ciudad de Cali donde el costo logístico es del 98%, y aun así se tienen que importar de manera urgente por el temor al desabastecimiento a nivel mundial. Este artículo es un panorama general y recopilación para entender el “Apocalipsis Económico del Coronavirus”

El COVID-19 no es sólo un nuevo virus que ha contagiado a más de 96.000 personas alrededor del mundo, cobrando así la vida de 3.200 de ellas; sino también, es el monstruo que ha paralizado la economía mundial. A pesar de su bajo porcentaje de mortalidad (actualmente no supera el 3%), está generando un gran pánico colectivo que se extiende rápidamente a cada país en el globo terráqueo. Un miedo que compromete no sólo a la vida humana, sino también, a su entorno globalizado de mercados, debido a las diferentes políticas exteriores que se están anunciando en cada una de las naciones.

Ya es del conocimiento de todos como la epidemia que estalló en Wuhan ha diezmado poderosamente la economía china que a su vez ha tenido un efecto universal afectando la bolsa económica del mundo entero. Según la ONU “ha causado ya una pérdida estimada en 50.000 millones de dólares a la economía mundial” (2020).

El impacto económico de esta enfermedad ha sido tan mayúsculo en todos los países que el Banco Central de Estados Unidos, al igual que muchos otros en cada uno de los continentes, han estado bajando sus tasas de interés con el fin de buscar confrontar la problemática con una medida de choque. Su finalidad, no dejar de estimular la economía interna de cada uno de los países.

Pero por qué está sucediendo esto…

Una de las principales causas por las que la economía se ve amenazada, se debe al poder adquisitivo y a la mano de obra que ha conseguido China en las últimas décadas. Alcanzando en el 2019 un PIB de 13.6 billones de dólares, sólo por debajo de EEUU con un 20.5 billones de dólares (Dinero, 2020). Es decir, se ha convertido en un centro de actividad para el resto del mundo, lo que significa a grandes rasgos que muchas empresas y marcas dependen de ella para su producción y compra, desacelerando así la economía mundial.

En otras palabras, según los datos arrojados por los bancos centrales del G-7 (2019), China responde por más del 18% de la producción total en el mundo, además es un comprador por excelencia de materias primas a tal magnitud que consume el 40% de los metales producidos en el mundo; 14% del petróleo, 53% de cobre y 64% de hierro. Triplicando sus porcentajes desde el 2002, hasta el año pasado.

Por otra parte, grandes marcas de tecnología como Apple y marcas de automóviles como Hyundai, Kia, Honda, Nissan y Toyota han cerrado muchas de sus plantas en este país, disminuyendo considerablemente sus centros de producción y amenazando el objetivo en ventas trazadas para este año. Otras marcas como Adidas informaron que sus ventas habían disminuido en un 85% desde que se anunciaron las políticas del gobierno chino implementadas para el control de la epidemia. Coca-Cola por su parte, informó que bajaría hasta tres puntos las ventas del refresco en este país el cual representa, después de Estados Unidos, uno de sus mercados más fructíferos. Y así, como estás grandes marcas posicionadas a nivel global, hay muchas otras que se ven influenciadas por el Coronavirus, y el centro productivo en el que se convirtió China.

Las consecuencias de este fenómeno no sólo afectan de esta forma a grandes compañías, sino también a los consumidores finales quienes son en últimas los estimulantes del engranaje capitalista que permite que este sistema económico este en constante movimiento. Significa que muchos de los consumidores se quedarán sin sus productos favoritos, pues según las condiciones establecidas por la epidemia a nivel mundial, sería poco probable que las marcas puedan dotar al mercado y satisfacer la demanda actual.

Y aunque hipotéticamente se pudiera mejorar los niveles de producción, el transporte marítimo chino se convertiría en otro obstáculo, puesto que tiene algunos conflictos; como la nueva normativa que obliga a cambiar el combustible por uno con menos azufre, lo que representa para ellos un costo difícil de asumir con inmediatez, reduciendo considerablemente el número de transportes (Norma IMO, 2020). A ello se le suma las políticas de control de la epidemia que imposibilitan el ingreso de nuevos buques al mercado. En efecto, el virus llegó en un mal momento para la cúspide asiática de la producción, y ocasionó más desafíos al imperio chino del cual dependen muchísimos países.

El Coronavirus también asecha la economía Latinoamericana

Y muy por el contrario de lo que se piensa, América Latina y el Caribe también son grandes socios comerciales de China que se ven afectados por el COVID-19 y las políticas implementadas para el control de la enfermedad.

La evidencia es clara y las cifras no son menores según lo publicado por el The Washington Post (2020): “La región aumentó el comercio con China de 12 mil millones de dólares en el 2000 a 306 millones de dólares en el 2018, valores que irían aumentado exponencialmente en estos dos últimos años. Además, representan el 9% de las exportaciones y 18% de las importaciones en Latinoamérica y el Caribe desde hace tres años. Estableciendo importantes socios comerciales dentro de estos mercados como lo son: Brasil donde el 28% de sus exportaciones son para el imperio chino, Chile y Argentina exportan a este país 32% y 10% respectivamente. Creando lazos de gran impacto para sus economías”.

Otras formas en la que se involucra China en la economía latina son por medio de la inversión extranjera que se ha convertido en otro motor económico para la región, hasta el 2017 representaba el 5% total de la inversión. Según el Diálogo Interamericano (2020), podría hablarse de 90 mil millones de dólares, y un total de 141 mil millones de dólares desde el año 2005, lo que en efecto representaría más de lo que han invertido juntos el Banco Mundial, el Banco Interamericano de Desarrollo y el Banco de Desarrollo de América Latina (The Washington Post, 2020).

Y mientras tanto en Colombia…

Colombia por su parte, hace grandes inversiones en salud pública. El Ministerio de Hacienda aprobó desde su alerta $15.000 millones como dote inicial para los mecanismos de prevención en todo el país. Nuestro territorio ya ha tenido en el pasado grandes movilizaciones y sistemas de prevención para virus como el Zika y el Chicunguña a los cuales ha enfrentado exitosamente. Sin embargo, parece que el Coronavirus genera una incertidumbre y un terror colectivo diferente que ha puesto todas las alarmas en rojo.

Desde otro ángulo, los expertos han declarado que la relación económica con China no es tan dependiente y por ello el país iba a resistir su impacto. Pero es evidente que los importadores podrían sufrir muchísimo, aunque no tengan relación directa con China, como fue el susto ante el repentino incremento histórico del dólar a más de 4.000 pesos que reavivó las llamas de alerta.

Ahora bien, según las declaraciones de Mejía para la Revista Dinero (2020), existen otros escenarios donde Colombia recibirá el impacto en consecuencia de la epidemia que aqueja al mundo de hoy, puesto que el nerviosismo de los inversionistas del sector financiero buscaría opciones más seguras como el oro, el dólar, y los bonos del tesoro de Estados Unidos. Además, el escenario mundial en general, y la balanza económica del mundo se verá también reflejada en las exportaciones que tenga el país, disminuyéndolo porcentualmente.

Finalmente, el miedo colectivo por el contagio está afectando directamente el sector de los viajes tanto de colombianos al exterior, como de los propios extranjeros al interior del país. Teniendo en cuenta las medidas tomadas por el gobierno en cuanto a la entrada de extranjeros y nacionales al país. A la fecha van más de 30 contagiados con el virus en el territorio colombiano.

En conclusión, este fenómeno económico que ha ocasionado la epidemia del COVID-19 es un llamado a la pervivencia, fortaleza, y estoicismo de Colombia, Latinoamericana, y el mundo. Sí, es una amenaza inminente a la salud pública y la economía, pero una oportunidad más de evolucionar como especie y pensar en la forma de renovar los mercados globales en este mundo efímero, ambicioso y dependiente de China.

Bibliografía

Harren, P., & Simchi-Levi, D. (2020). How Coronavirus Could Impact the. Operation Management, (págs. 1-5). Massachusetts.

López-Calva, L. F. (4 de Marzo de 2020). ¿Cómo podría afectar el coronavirus la economía de América Latina? The Washington Post.

Mundo Maritimo. (2020). Coronavirus: ¿Qué tan serio es el impacto en el transporte marítimo? Panorama Logistico. Obtenido de https://panoramalogistico.net/transporte-maritimo/

Noticias ONU. (04 de Marzo de 2020). El coronavirus ha costado ya 50.000 millones de dólares a la economía mundial. Obtenido de Noticias ONU: https://news.un.org/es/story/2020/03/1470551

Revista Dinero. (2020). La economía entró en pánico por el coronavirus: ¿estamos preparados? Dinero. Obtenido de https://www.dinero.com/economia/articulo/por-que-el-coronavirus-esta-infectando-la-economia-mundial/282402

Revista Portafolio. (27 de Febrero de 2020). Petróleo, carbón y el fisco, riesgos para Colombia por el coronavirus. El Tiempo.

 

 

Fabián Andrés Mejía Espinal

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