ECOSISTEMAS DE INNOVACIÓN… UNA OPORTUNIDAD DE VISIÓN GLOBAL PARA GENERAR VENTAJAS COMPETITIVAS

En la actualidad la innovación se considera uno de los factores estratégicos de competitividad indispensables para generar valor tanto a nivel de organizaciones como a nivel de país o región.

Podríamos citar diferentes  variables que inciden en la competitividad como el nivel educativo, salud, mercado laboral, infraestructura, transporte y logística, tecnologías de la información y las comunicaciones; el sistema financiero, tributario, justicia, energía, políticas comerciales y de cambio estructural. No obstante,  un elemento fundamental que permita mejorar en competitividad de manera directa en la capacidad productiva de los distintos sectores económicos e industriales es la ciencia, la tecnología y la innovación frente a la materialización de nuevas ideas que logren convertirse en StartUp de generación de valor y crecimiento escalonado y continuo.

La innovación no consiste únicamente en la incorporación de tecnología, sino que debe ir más allá, anticipándose a las necesidades de los mercados globales donde los cambios son cada vez más dinámicos. Se debe generar nuevos productos, procesos, servicios, modelos de negocio, nuevas formas de hacer las cosas de manera más simple y con una gran dosis de generación de experiencias que permitan lograr resultados extraordinarios.

En el contexto de Latinoamérica se cuenta con limitaciones en cuanto a competitividad. Según el indicador del Foro Mundial 2015-2016, “The Global Competitiveness Index 2015–2016 Rankings” el cual muestra que:

De 140 países el mejor ubicado está en la posición 35 (Chile), seguidos en el puesto 50 (Panamá); 52 (Costa Rica); 57 (México); 61 (Colombia).

Por consiguiente para poder mejorar estos números las estrategias enfocadas a generar ventajas competitivas deben estar enfatizadas en el factor diferenciador, en lograr generar una serie de beneficios y experiencias en toda la cadena de valor, para que los diferentes tipos de clientes perciban esa ganancia y realmente nos diferenciemos de los competidores, creando nuevos mercados o posiciones estratégicas singulares, logrando márgenes y rentabilidades por encima del mercado.

Un elemento a resaltar es que el proceso de innovación en valor, para desarrollar ventajas competitivas, debe ser continuo, sistemático, hacerlo parte del día a día, de la cultura propia del país y de la organización.

Por esto no queda más sino generar nuevos comportamientos, emocionar a las personas a través de experiencias alrededor de los productos y servicios, no es hacer mejor de lo mismo, es cómo lo hago diferente, es un proceso que debe conducir a una manera de pensar diferente, a la creación de un sistema gerencial inspirado en una cultura innovadora.

Los ambientes propicios para lograr este gran reto son los ecosistemas que nacen de forma natural o construidos con un propósito de país que permiten accionar  toda la sinergia, sinergias entre las compañías, la academia, el sector público, los emprendedores y los inversionistas, desarrollando una dinámica de co-creación.

A nivel mundial se ha demostrado la efectividad de los ecosistemas para hacer más competitiva la economía, en Estados Unidos ecosistemas como Silicon Valley han sido un motor de generación de ideas innovadoras, convertidas en compañías exitosas, apoyadas especialmente en la tecnología.

Actualmente existe un panorama netamente positivo, progresivamente van surgiendo nuevos puntos neurálgicos o polos de creación de startup por todo el mundo, Silicon Valley sigue siendo con diferencia el predominante en cuanto a ecosistemas de emprendimiento se refiere, de hecho es el punto de referencia.

Adicional al Ecosistema de Silicon Valley, existen otros como el de Londres, Tel Aviv en Israel, el de Berlín y a nivel latinoamericano figuran los casos como San Paulo (Brasil) y Santiago de Chile (Chile).

imagen1

Fuente. OPINNO. Leading Global Ecosystems Report. Think l Build l Engage. 2013

En Colombia se está generando una dinámica bastante interesante en ciudades como Bogotá, Medellín y Cali, En algunos casos liderado por el estado con entidades como Innpulsa, las cámaras de comercio u otras con Ruta N en Medellín, Connect, Ventures en Bogotá, entre muchas otras que están participando como agentes de cambio e impulsoras de start-up. Pero es claro que aún tenemos muchas oportunidades de mejora de parte de todos los jugadores y en especial en la construcción de conexiones de todos los jugadores.

Hace poco tuve la oportunidad de estar en un programa de inmersión en Silicon Valley y de verdad se vive una dinámica y comportamientos (cultura) muy diferentes al resto del mundo. Resalto siete (7) características que me parecieron son los factores claves de éxito y marcan la diferencia para que se esté logrando generar una mayor competitividad y resultados extraordinarios:

imagen2

En resumen, es toda una cultura que permite participar desde diferentes roles la generación de valor y de resultados extraordinarios para cambiar el mundo, porque cada idea es precisamente para hacerlo mejor.

Por tanto, en los nuevos mercados, en la nueva economía, donde los cambios cada vez son más vertiginosos, donde se necesitan nuevas competencias y habilidades, donde los negocios se mueven distintos, los Ecosistemas de Innovación son una gran oportunidad de generar conexiones y potencializar las ideas, de lograr ser más competitivos.

Obviamente no se trata de copiar los ecosistemas que funcionan alrededor del mundo, se trata de ver en cada cultura, en cada país cuáles son esos factores claves de éxito y construir escenarios de co-creación para ser competitivos y ganar en esta economía global juntando todos los actores.

Andrés Angarita Sáenz

Leave a reply

Artículo Recomendado