ASPECTOS CRÍTICOS PARA LA COMPETITIVIDAD EN LAS OPERACIONES DE EXPORTACIÓN EN COLOMBIA

Como parte de su estrategia de apertura económica internacional, Colombia ha negociado y cerrado catorce acuerdos de libre comercio, suscrito otros cuatro más y actualmente tiene otros dos en negociaciones. Las pymes colombianas, quienes representan más del 95% de las empresas conformadas en el país y generan cerca del 38% del PIB nacional según datos del Ministerio de Desarrollo, son las principales llamadas a aprovechar los frutos de dicha apertura.

No obstante, una de las quejas que más manifiesta el sector exportador pyme son

las dificultades para costear bien sus embarques y por consiguiente los altos costos que se desencadenan de haber realizado una operación muy mal planeada.

Si a lo anterior le sumamos que, de acuerdo al Informe del Doing Business 2016 del Banco Mundial, Colombia tiene los costos y los tiempos de exportación más altos en comparación con sus pares latinoamericanos, por ejemplo: México, Chile y Perú con los que se suscribió la reciente ALIANZA DEL PACÍFICO, el manejo de las operaciones logísticas es un aspecto clave que afecta directamente la competitividad del país.

Las consecuencias de no planificar correctamente la cadena de Distribución Física Internacional (DFI) desencadenan una serie de sobrecostos evidenciados en daños de mercancía por manipulación, demoras, sanciones, proliferación de “costos ocultos”, aprehensión o destrucción de la carga y aplicación de cláusulas de cumplimiento que en algunos casos pueden incluso superar el mismo valor del flete internacional pagado.

Con base en ello se plantean algunas consideraciones de costos que los exportadores deben tener en cuenta para costear correctamente sus operaciones y poder así optimizar su cadena de logística internacional:

  1. Término de negociación INCOTERM

Los INCOTERMS son las reglas de juego básicas en comercio exterior para todo tipo de negociación.  No obstante, es común encontrar errores donde tanto exportador como cliente no tienen claras sus responsabilidades.  Por ejemplo, es de sorprenderse que Estados Unidos es uno de los países que aún los Incoterms no han sido adaptados por el total de las empresas y cada una tiene su propia interpretación, lo cual conlleva a problemas una vez la carga se despacha. Se recomienda siempre dejar claro con los clientes hasta dónde va la responsabilidad en costos y responsabilidades del término negociado.

  1. Consideraciones de embalaje.

Los costos relacionados con empaque y embalaje varían dependiendo de la naturaleza de la carga y el tipo de envío y medio de transporte que se vaya a emplear.  Todo tipo de embalaje en estiba debe cumplir la norma NIMF 15 que exige el certificado de fumigación del ICA de cualquier embalaje de madera utilizado en el comercio internacional. Sin esto, tanto aerolíneas como navieras se niegan a transportar la carga.  Se recomienda conocer de antemano susceptibilidades que pueda tener la carga frente a cambios de temperatura durante los tiempos de tránsito.  Si el tipo de producto requiere mantener una temperatura ambiente, se debe optar por el uso de contenedores refrigerados en vez de contenedores estándar secos para carga general.

  1. Consideraciones de transporte terrestre

De acuerdo con estudios de la ALADI, la variable que más influye en los costos de logística de exportación es el transporte terrestre interno (cerca al 40%) que conecta los centros de producción con los puertos marítimos. El transporte terrestre varía dependiendo del tipo de mercancía, el peso a transportar, la dificultad del terreno a transitar y la distancia geográfica entre los puntos a conectar.  Las opciones de contratación de vehículos varían entre turbos, camiones sencillos, camiones doble troque, patinetas y tracto-mulas.  Se recomienda cotizar con base en el peso y el volumen de la carga ya embalada para saber qué vehículo es el más óptimo para el transporte.  Por otro lado, cabe resaltar que para carga en contenedores, es factible retirar unidades vacías desde patios en las ciudades principales cuando éstas son estándar (20’, 40’ y 40´HQ) pero si se debe contratar unidades refrigeradas, estas deben ser transportadas desde el puerto marítimo al interior (es decir, se genera dos viajes, de ida con la unidad vacía y devuelta con la unidad cargada), junto con el dispositivo de genset que provee la energía para mantener refrigerado el contenedor durante el viaje y su consumo de combustible.

  1. Consideraciones en los cargues de mercancía.

Dependiendo del tipo de mercancía a exportar, es necesario saber hasta qué punto es necesario contar con equipos de cargue especializados para “montar” las mercancías a los vehículos de transporte.  En Colombia, se sobreentiende que los transportistas no incluyen cargue ni descargue en sus operaciones.  Si la carga es pesada y estibada, se sugiere proveer con tiempo el alquiler de montacargas (cuyo cobro es por hora) evitando así tiempos de cargue prolongados.

  1. Consideraciones para cargas aéreas.

En exportaciones aéreas la limitante son las dimensiones de las aeronaves.  En logística aérea se pueden emplear aeronaves de pasajeros (PAX), aeronaves cargueras (CAO) y aeronaves mixtas.  Cuando se cotice una operación aérea es necesario conocer previo al embalaje de las mercancías las restricciones en peso y medidas dadas por los servicios de las aerolíneas y las aeronaves en que conectan.  De lo contrario se corre el riesgo que la mercancía una vez entregada en aeropuerto no pueda volar o se pueda quedar estacionada indefinidamente en un aeropuerto de conexión porque simplemente la mercancía no cabe dentro de la aeronave que se pensaba despachar.  Por ejemplo, para exportaciones a Miami, se pueden emplear servicios de CopaAirlines que son vuelos de pasajeros si la carga no supera los 80cm de alto, o se puede emplear vuelos cargueros de Avianca hasta 190cm de alto, o mixtos como Lufthansa que no sobrepasen los 160cm de alto, cada servicio con un costo y tiempo de tránsito diferente.

  1. Gastos portuarios y los tiempos de cierre y corte de línea naviera.

Para cargas de exportación marítima, todos los puertos en Colombia otorgan hasta cinco (5) días libres de bodegajes en las terminales portuarias. Estos días libres deben jugar con otras variables como tiempos de cierre para contenedores, tiempos de cierre de consolidados, tiempos de perfilamiento para antinarcóticos, tiempos de inspección ICA, INVIMA; esto con el objetivo de saber cuál es el plazo más óptimo en que se debe entregar la mercancía en puerto.  Por ejemplo, los contenedores por lo general deben tener el visto bueno de la aduana y alcanzar el cierre físico (fecha de cut off) de la naviera tres días previos al zarpe de las motonaves.  Los servicios de consolidación de carga suelta son en promedio siete días antes al zarpe de la motonave.  Si se entrega mercancía por fuera de estos tiempos, no se alcanzarán los cortes respectivos y la carga deba permanecer innecesariamente una semana más en puerto incurriendo en gastos de almacenamiento y movimientos de carga muy altos.  La recomendación aquí es asesorarse muy bien tanto de los operadores logísticos, como de las agencias aduanales y agentes de carga para coordinar tiempos de logística concertados entre todas las partes.  Los gastos portuarios de un contenedor por ejemplo están entre $600-1000 dólares americanos. La diferencia entre ambas cifras depende en gran medida de la óptima planificación, y es en este punto crítico donde los buenos y los malos actores en la cadena logística sobresalen.

  1. Consideraciones entre fletes internacionales directos vs. Transbordo.

En Colombia recalan muchas líneas navieras, para nombrar algunas Maersk, MSC, APL, Hapag Lloyd, Hamburg Sud, NYK, CMA-CGM, las cuales dependiendo de sus servicios ofrecen conexiones directas (el contenedor llega a destino en el mismo buque en que zarpó) o con transbordo (el contenedor cambia de buque una o más veces) hacia los destinos internacionales.  Al momento de tomar la decisión sobre qué servicio emplear, se recomienda tener claro tiempos de tránsito, ruta, puertos de transbordo y fechas estimadas de llegada.  Si lo primordial en una exportación es que llegue la mercancía sin contratiempos, la sugerencia es buscar fletes con servicios directos.  En servicios de transbordo siempre se corre el riesgo que el contenedor no alcance a conectar otros servicios o que sean detenidos por aduana transitoriamente, incrementando así el tiempo de tránsito y posibles reclamos por llegada tarde de mercancía.

La invitación está pues, a empoderar en conocimiento a los exportadores para que apliquen procesos de planeación paralelos a sus procesos de negociación, de manera que las operaciones logísticas de exportación estén en concordancia con los costos y márgenes de utilidad esperados.  La planeación logística en la toma de decisiones es fundamental a la hora de buscar alcanzar una continua competitividad empresarial.

Julian Acosta Libreros

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